CÓMO SER UN BUEN CHULAPO CONFINADO Y SORPRENDER A TU VECINA!

GUIA BÁSICA Y  CASERA DE ESTA SUBCULTURA CASTIZA

Se abren de par en par las ventanas del balcón de la Isidra, para respirar el aroma a primavera que despiertan, en mayo, los claveles, amapolas y margaritas. Y acompañada de esa textura de olores embriagadores que tiñen de júbilo el alba, se oye desde la calle un coro que canturrea…

Alegre es la mañana y hermoso el día, hoy va a ser cosa buena, la romería, ¡vamos allá! Y el que no se divierta tonto será.

– veis como la Isidra tarda una hora, es que ella nunca ha sido madrugadora….. y se está poniendo ropa nueva, para bailar en el santo, si hay quien se atreva…

– Vamos señor Matías, anden ligeros…. Ahora mismo salimos…

– voy enseguida (sale Isidra con el pañolón de Manila)

– ¡Olé las buenas mozas!¡que bien vestida!- Aquí estoy preparada y dispuesta para ir a las fiesta con todos ustés, y ande ya, porque estoy deseando pasarme bailando dos horas u tres”.

CARLOS ARNICHES «El santo de La Isidra»

¿Estáis preparados? Aún no os habéis enterado?

Este año celebramos las fiestas de la chulapa y el chulapo confinado.

Pero… de que se trata?

Como cada 15 de mayo, bien es cierto que celebramos nuestro día grande en Madrid, la fiesta de San Isidro Labrador, patrón de la ciudad y de los agricultores, donde era costumbre ir en romería a “beber el agua del Santo” que brotaba  del manantial junto a la ermita de San Isidro. Todo esto se mezclaba con la tradicional merienda que todos conocemos, en la Pradera de San isidro a los pies del río Manzanares.

Allí los madrileños y madrileñas con manteles y cestos para el almuerzo, acudían a la cita,  haciendo gala de su indumentaria más apuesta, para degustar unas suculentas rosquillas, y bailar un chotis. 

Por cierto ¿sabéis cuando y donde surgió por primera vez este baile popular? El chotis llegó a Madrid para quedarse porque encandiló a muchos chulapos madrileños, sobretodo cuando apareció el organillo con sus simpáticos ritmos austriacos llamados “schotis”. A pesar del cariz popular que adquirió este baile, que es todo un símbolo de la ciudad, la primera vez se bailó en 1850 en el palacio Real, en una fiesta organizada por Isabel II.

Las celebraciones de San Isidro, han pasado por varias vicisitudes a lo largo de la historia,  pero nunca por algo tan excepcional como lo que estamos viviendo en estos momentos, aunque…¿sabíais, que esta celebración hace un siglo marcó oficialmente el inicio de la epidemia de Gripe de 1918, en España?

En aquel año la pradera de San Isidro, bullía de madrileños y foráneos sin saber lo que estaba por llegar. En este año quizás la fiesta de San Isidro será el punto de inflexión para retomar la “normalidad”  ya que, esta vez,  la pandemia que asola gran parte del planeta, nos ha obligado a reconvertir  nuestras rutinas, hábitos y costumbres, entre otras cosas.

Por ello os ofrecemos una experiencia diferente, celebrar una VERBENA DE BALCÓN, para adaptarnos a los tiempo que corren, aunque nuestra escena más festiva en estos días se desarrolle en un balcón, nos servirá de pretexto para comunicarnos en red y compartir en el imaginario de lo común, una sonrisa, un brindis, una celebración. ¿Os atrevéis a celebrarlo conmigo?

Hay muchas referencias de artistas, escritores a esta festividad, como Benito Pérez Galdós, en su obra Mayo y los Isidros, los sainetes de Carlos Arniches, del que hablaré después y como no, los cuadros y tapices del gran Goya,  para poder imaginarse e introducirse en el paisaje tradicional y reproducir ese aire festivo , para poder llegar a ser un buen chulapo o chulapa confinada.

Os proponemos visualizar con detenimiento el cuadro de Goya “La pradera de San Isidro”. Este cuadro representará para nosotras, esa ventana del balcón de la Isidra, donde poder inspirarnos para nuestra verbena de balcón.

Os dejamos unas propuestas para que hagáis en casa, NOS VEMOS EN LOS BALCONES!